lunes, 29 de noviembre de 2010

Matisse y la Alhambra

VISITA A LA EXPOSICIÓN 
MATISSE Y LA ALHAMBRA
1910-2010
Palacio de Carlos V
Museo de Bellas Artes de Granada
Del 15-oct-2010 al 28-feb-2011




La exposición se ha organizado coincidiendo con el centenario del viaje realizado por Henri Matisse a España. La firma del pintor se descubrió hace algunos años en el libro de visitas de la Alhambra.
Matisse siguiendo la estela de los viajeros románticos del siglo XIX y de pintores como Eduoard Manet, visitó España, y Granada concretamente con la intención de conocer de primera mano las obras que había producido el arte islámico, por el cual se había sentido atraído.
Realmente el arte y las formas decorativas del arte musulmán le inspiraron muchas de sus célebres obras. Su visión de la naturaleza como paraíso-jardín artificial, cuyo ejemplo supremo era la Alhambra, le hace acudir a la tradición simbólica del islam. Tómese como ejemplo la obra “Gran composición con máscaras”, directamente inspirada en la azulejaría árabe.

La exposición consta de 5 salas, que tienen un carácter temático, señalando hitos en el desarrollo y evolución de la obra de Matisse. En cada una de las sala además de los cuadros de Matisse se han instalado obras de otros artistas, documentación, objetos y decoración del arte musulmán, etc. con la intención didáctica de hacer comprender mejor al visitante, las influencias que recibió el pintor de este mundo.

La primera sala titulada La lección de oriente, contiene obras que evidencian la inminente evolución desde el fauvismo hacia  lo decorativo. Cabe reseñar las siguientes obras.
- La argelina, 1909. Óleo. Centro Pompidou. París.
- Estudio a carboncillo para la Danza, 1910. Museo de Grenoble.
- Estudio de pie, 1909. Bronce a la cera perdida. Museo de Grenoble.

La segunda sala titulada El viaje a España: Matisse y la Alhambra, expone cuadros que el pintor realizó en España:
- Bodegón Sevilla I,1910-11. Óleo. Museo del Ermitage. S. Petersburgo.
- Bodegón Sevilla II,1910-11. Óleo. Museo del Ermitage. S. Petersburgo.
- Joaquina, 1911. Óleo. Narodni, Praga.
Los dos bodegones Sevilla, evidencian la gran influencia de lo decorativo en la pintura de Matisse. La decoración de paredes y muebles abarca toda la superficie del cuadro, hay una sensación de llenado total, de completitud, que claramente está tomada del tipo de decoración que exhibe la Alhambra. Aunque los elementos formales no son equivalentes, pero su disposición y pretensión de llenarlo todo, sí lo es.
En la misma sala se exhiben cuadros de Francisco Iturrino, pintor amigo desde su estancia en París, y que le había aconsejado que realizara el viaje a España:
- Naturaleza muerta, 1910-11. Óleo. Museo Bellas Artes, Bilbao.
- Gitana, 1911. Óleo. Galería Narodni, Praga.

La tercera sala titulada De Marruecos a Niza, recoge obras influenciadas además de por lo decorativo musulmán, por el color y la luz de Tanger:
- Amapolas y lirios I y II, 1912. Óleo. Museo Departamento Le Cateau-Cambresis.
- La Marroquí, 1912-13. Óleo.
- Rincón del estudio, 1912. Óleo. M.B.A. Pushkin, Moscú.
- Bodegón con berengenas, 1911. Óleo. M.O.M.A. Nueva York.
- Lorette con chaqueta roja, 1917. Óleo. M.O.M.A. Nueva York.
- Mujer vestida a la oriental, 1919. Óleo. 
- Conversación bajo los olivos, 1921. Óleo. M. Thyssen. Madrid.
Personalmente creo que todas las obras de esta sala son especialmente relevantes, pues muestran el Matisse más personal e intimista. Me llamó especialmente la atención, tanto por su factura como por su resultado la obra Marroquí.

La cuarta sala titulada Odaliscas: paisaje interior, muestran obras que siguen manteniendo el fondo decorativo que lo llena todo, y que se vuelve tan relevante para el cuadro, que suele quitar protagonismo a las figuras femeninas que están como centro de atención principal. Además de los cuadros, una serie de litografías tratan el tema de la odalisca:
- Esclava blanca, 1921-22. Óleo. L’Orangeríe.
- Odalisca sentada, 1926. Óleo. MOMA
- Odalisca recostada, 1926. Óleo. MOMA
- Odalisca y silla turca, 1928. Óleo. M.A.M. París.
- Odalisca con pantalón rojo, 1921. Óleo. C. Pompidou. París.
- Desnudo tumbado, 1929. Litografía. Victoria Albert Museum. Londres.

La quinta sala titulada Luz y armonía, muestra obras del Matisse más maduro, y por tanto, obras en las que se acentúa el carácter intimista, de calma, de armonía, que siempre estuvo presente en su obra. Es agradable descubrir que se expone una obra que utiliza uno de sus últimos recursos técnicos, el decoupage o papiers collés.
- Interior con barras de sol, 1942. Óleo. M.D. Le Cateau-Cambresis.
- Naturaleza muerta con granadas, 1947. Óleo. M. Matisse. Niza.
- Oceanía, el Cielo, 1946-1949. Pochoir y pantalla de seda sobre lino. IVAM. Valencia.



La valoración personal que hago de esta exposición es muy positiva, tanto por la variedad de obras, algunas de ellas muy significativa, como por el amplio periodo de evolución que abarca. 
Por otra parte también es significativo que se haya acompañado la obra de Matisse con la documentación relevante, así como con elementos decorativos y artísticos procedentes del mundo nazarí o musulmán, que ilustran y complementan la tesis principal de la exposición, la influencia del arte hispano musulmán en la evolución pictórica de Matisse.
El aspecto que peor valoro es la pequeñez de algunas salas en las que se exponen obras de gran calado como Bodegón Sevilla. Las obras se acumulan en la pared, perdiendo el espacio vital que necesitan.
En general creo que se logra dar al visitante una buena visión general de las características principales del arte de Matisse. Las obras expuestas son muy significativas tanto dentro de lo que es la obra general del pintor, e igualmente significativas como exponentes del movimiento pictórico fauvista.